|
Para hacer el "paseillo" por la zona aislada al tráfico dentro del parque, se hallan habilitados estos nefastos vehículos orgánicos donde sufrir todo tipo de incomodidades.
En mi caso, estas consistieron en ir dando tumbos por ir descompensado en el peso con la otra persona que compartía camello, eludir la lengua del camello de atrás y ser salvado en el aire de una caída de dos metros de altura por el camellero, cuando el bicho decidió sentarse.