Cenobio de Valerón

Cerca de Gáldar, en el norte, se hallan los restos de lo que fue un lugar de almacenamiento de grano de los aborígenes grancanarios. Se ha especulado con su posible uso como lugar de culto, aunque esta hipótesis parece descartada.

De cerca consiste en un conjunto de grandes oquedades redondeadas, de difícil acceso por la orografía. El guardián era un jubilado pagado por el gobierno canario, aunque básicamente vivía de la generosidad de los visitantes. Tenía una colección de llaveros de todo el mundo, tan amplia como la procedencia de los turistas.


Otro punto de interés en la misma zona, y que muestra la imagen inferior, es la Caldera de Bandama, una inmensa caldera volcánica que conserva su forma circular. Su único habitante es un pastor sobre el que existe una cierta historia.

Caldera de Bandama