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Ladera interior del cráter del Teide. Se puede apreciar una zona de color amarillo, que denota la presencia de cristalitos de azufre nativo. Las fumarolas son abundantes, por ejemplo justo debajo de la cima donde se halla la gente de la fotografía.
Desde el Teide, y si la visibilidad acompaña, se pueden llegar a ver el resto de las islas Canarias, así como la costa africana, si no hay calima. Pero lo más normal es tener que conformarse con la islas cercanas y la vista de los alrededores del volcán.