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La cascada de Colores, en el interior de la caldera de Taburiente, es una refrescante parada en el itinerario de bajada del barranco de las Angustias. Su color se debe al contenido en hierro del agua del arroyo, junto con la abundancia de líquenes y musgo.
El agua está presente por toda la caldera, formando riachuelos. Dado que la pista circula por el lecho en algunos tramos, es recomendable llevar un calzado que se pueda mojar.