Basílica de San Marcos

La basílica de San Marcos, en la plaza del mismo nombre, data del siglo XVI. A su alrededor se congregan puestecitos de venta de objetos turísticos.

San Marcos de Alejandría, patrón de Venecia, tuvo una visión donde anticipó que algún día sería el patrón de un lugar lleno de agua y de bichos. Siglos después, monjes venecianos localizaron sus restos y los trasladaron a Venecia envueltos en carne de cerdo, para que la repugnancia producida a los árabes que dominaban Egipto, al llegar a la frontera, les indujera a dejarlos pasar con celeridad, como así ocurrió.