Plaza de España

Otro foco de atracción turística de la Roma moderna son las escalinatas de la Plaza de España, con su embajada cerca. La corona la iglesia de la Trinidad del Monte, de 1726, frente a la cual se halla un obelisco egipcio cubierto de jeroglíficos.

En esta plaza es muy frecuentada por muchos extranjeros, en especial jóvenes.